Procrastinaciones

Parlo per primo, poi studio

el
julio 12, 2020

Semana 1

En mi post anterior, comenté que desde muy joven me había gustado el idioma italiano; sin embargo, no lo hablaba ya que no me sentía segura con mi pronunciación y que, el día que intenté hablar con el escritor Alessandro Baricco, mi inseguridad y emoción fueron tan grandes que se me olvidó totalmente cualquier palabra posible (incluyendo mí nombre).  Sin embargo, no hablé de cuáles son las ventajas de aprender italiano, por lo que lo mencionaré brevemente, para después continuar con mi testimonio de lo que hice esta semana con mis estudios (ya que el reto es llegar a un buen nivel para el 27 de septiembre del 2020.

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VENTAJAS DE APRENDER ITALIANO.

1. Es un idioma fácil.

Mucha gente considera que el italiano es un idioma fácil para los hispanohablantes ya que, al ser una lengua romance, tiene mucho parecido con el español. De ahí que muchas palabras son semejantes, debido a que las raíces de ambas lenguas son latinas. Ciertamente esa es una ventaja para una persona que quiera ser políglota por gusto o que necesite presentar una certificación de lengua extranjera como requisito para obtener su cédula profesional (cabe aclarar que este requisito es indispensable en algunas universidades de México).

2. Es valorado en algunos sectores del ámbito empresarial.

Nombres como Gucci, Enel, Ferrari, Prada o Ray-Ban, tienen algo en común: todos corresponden a importantes marcas italianas. Si uno desea trabajar en estas empresas o en algún sector dedicado a la moda, la decoración, el arte y el turismo, entonces es ideal que aprenda italiano; pues puede decirse que este idioma es esencial para poder desenvolverse en ese rubro. Por otro lado, si una persona quiere trabajar en el ámbito bancario, el dominio del italiano también es una buena opción para abrirse mayores oportunidades, ya que hay bancos como HSBC que tienen sede en gran parte del mundo. Por otro lado, en algunos blogs de internet mencionan que la demanda del dominio del italiano en el campo laboral aumentó en un 1.8% para el año 2020; por lo que ya se considera entre los idiomas más solicitados para encontrar trabajo.

3. Es un idioma fundamental para apreciar el arte y la cultura.

Italia tuvo un gran desarrollo en el arte y cultura desde la época del renacimiento. Las obras de Dante, Miguel Ángel, Botticelli, Aldo Manuzio, etcétera; tuvieron gran influencia tanto en su época, como en el desarrollo de las obras posteriores a su tiempo. Incluso, mucha de la terminología del arte como de la música están en italiano, tan es así, que cuando uno revisa una partitura, puede leer frases como ‘Allegro ma non troppo’, que quiere decir “alegre pero no demasiado”, refiriéndose a cómo se debe interpretar la obra. Es por ello que el aprendizaje del italiano nos permite tener un mayor acercamiento tanto a la obra de muchos artistas, como a la comprensión de los conceptos de arte y música, que siguen hasta nuestros días.

4. Conocer personas de otras cultura.

Esto es primordial no sólo en el caso del italiano, sino en el de cualquier idioma. El hablar otros idiomas permite que uno conozca personas con otra manera de pensar, otro tipo de costumbres, hábitos, etcétera. Eso permite que uno pueda superar sus limitaciones, ya que conocer a gente de otras culturas nos da acceso para aprender otras perspectivas sobre la vida, lo cual puede hacernos reflexionar sobre nuestras propias vivencias, carencias y ventajas que tenemos como individuos y como seres que forman parte de una cultura y sociedad.

5. Visitar el país.

Yo todavía no conozco Italia, aunque me encantaría y es uno de los propósitos que tengo para cuando se pueda viajar. Sin embargo, he observado que mucha gente concuerda en que es un país bellísimo, donde la cultura, la arquitectura, la gastronomía y el arte confluyen, por lo que es algo que se vive constantemente. De ahí que lo mejor es que se conozca el idioma del país que se va a visitar, para disfrutarlo plenamente y sin limitaciones.

Por experiencia propia puedo afirmar que lo más recomendable es conocer al menos algunas expresiones básicas del país que uno va a visitar, pues siempre existe el riesgo de perderse por no entender las palabras del transporte público, o puede ocurrir que uno pida un alimento, creyendo que es otro. Por otro lado, esto también facilita el pedir información a un desconocido, pues no siempre podemos tener la suerte de que una persona hable nuestra lengua nativa o alguna otra que se conozca como el inglés.

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MI PRÁCTICA DE ESTA SEMANA

En esta ocasión, decidí aplicar la misma metodología que he practicado últimamente con el inglés y el francés (dos idiomas de los cuales también ya tenía conocimientos previos). Es decir, me dediqué a repasar varias veces, en voz alta, todos los diálogos de las 105 lecciones del método Assimil, llamado “El Nuevo Italiano sin Esfuerzo”. Las razones de por qué me pareció conveniente hacerlo así, las detallaré a continuación.

1. Repetir en voz alta te obliga a poner atención al escuchar.

Cuando uno repite en voz alta, se tiende a poner más atención en la pronunciación de los sonidos, con el fin de emitirlos lo más parecido a como vienen en las grabaciones. La ventaja de esto es que uno se obliga a desarrollar la habilidad de escuchar los diferentes sonidos de una lengua, y de reconocerlos en un diálogo; independientemente de si se conocen las palabras o no. Además, el hacerlo así facilita el estudio posterior del idioma, ya que uno no tiene que lidiar con el significado de las palabras, la gramática y encima la escucha y pronunciación.

2. Permite modificar hábitos en la pronunciación.

Cuando se intenta leer un texto del cual uno no conoce el idioma, es normal que se tienda a descifrar las palabras con el sonido que las letras tienen en la lengua materna. Es decir, si un hispanohablante que no tenga conocimientos del inglés ve la frase “How are you”, es factible que pueda decir “ou are llou”, cuando la pronunciación real no es así. Incluso cuando se tiene un texto con audio, se puede caer en este error debido a que se necesita desarrollar la habilidad de pronunciar los sonidos de otros idiomas. Es por ello que, al pronunciar los diálogos en voz alta, nos permite corregir el hábito de pronunciar los sonidos en nuestra lengua natal y generar unos nuevos acordes al idioma que queremos aprender.

3. Mayor fluidez.        

El repetir los diálogos en voz alta permite que uno se acostumbre a emitir los sonidos de la lengua. De ahí que me atrevo a decir que el realizar esta actividad es algo muy cansado y podría compararlo compararlo con un ejercicio físico, ya que hay sonidos que no estamos acostumbrados a pronunciar y por lo mismo se nos dificultan pero que, con la práctica constante, se puede llegar a tener cierta fluidez al mencionarlos. Por ejemplo, a mí me costó mucho trabajo pronunciar la palabra “proprio”, al grado que la sentía como trabalenguas; sin embargo, después de repasarla varias veces ahora puedo decirla sin tropiezos.

4. Hay un aprendizaje activo.

 Hay varias maneras de aprender un idioma, sin embargo, considero que estas formas se pueden englobar en dos categorías: aprendizaje pasivo y aprendizaje activo. En el aprendizaje pasivo uno suele ser receptor de la información, es decir, uno consume la información y la guarda en su mente. Esto tiene una desventaja, pues al no aplicarse el conocimiento, En cambio, con el aprendizaje activo uno se involucra, no sólo recibe la información y la razona, sino que el hecho de aplicarla en algún contexto nos obliga a involucrar más procesos cerebrales, aunque sea inconsciente. En el caso de los idiomas, el pronunciar las palabras en voz alta nos permite relacionar la mente, con la audición y con el habla; lo cual permitirá que asimilemos las palabras nuevas con una mayor facilidad.

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A lo largo de esta semana me di cuenta de que había muchos sonidos y palabras que concebía mal en su pronunciación, lo cual influía mucho en mi comprensión de audios que no estuviesen acompañados de algún texto. Un ejemplo de ellos es el sonido “gli”, que en mi cabeza se me figuraba que sonaba tal cual se escribe “gli”, cuando en realidad es un sonido muy parecido a “lli”. Esto para mi fue bastante positivo, pues me permitió entender mejor los diálogos de algunos podcasts y películas, los cuales se me dificultaban mucho ya que no suelen venir con algún texto escrito. Así que ahora puedo decir que ya entiendo gran parte de las palabras como en realidad son y no como las tenía en mi cabeza, con sonidos que no correspondían a la realidad y que limitaban mi comprensión. Por último, en estos posts no estoy afirmando que mis propuestas sean las mejores o las únicas para aprender un idioma, sólo estoy compartiendo mi propia experiencia como estudiante autodidacta, por lo que es factible que lo que a mí me funciona, no sea apto para otras personas.

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