Efectos secundarios de aprender a escribir
Semana 1
Por fin tengo la página con la que había estado soñando hace mucho tiempo, por fin me atreví a hacer un compromiso con alguien más para mostrar mis avances (es decir con ustedes, que me estarán leyendo en algún momento), por fin decidí tomarme en serio y enfocarme en concluir mis objetivos que han sido demasiados. Entre mis muchos intereses, decidí poner especial atención en abrir una sección de retos para usarla como testimonio de los cierres de círculos, labores inconclusas, tareas pendientes o como gusten llamarles; que he estado cargando desde hace muchos años y que han funcionado en mi como un ancla que me impide avanzar y por lo mismo, han mermado mi autoconfianza. Todo eso está muy bien… hasta que surgieron mis ocurrencias. Pues el primer reto que se me ocurre poner es el de mejorar mi letra, un reto que ni siquiera había contemplado cuando abrí la página. Aunque sé que este reto surgió por un impulso, ya que no fue planeado, estoy consciente de que es muy necesario para mí.
Ciertamente puedo sonar victimista con esta introducción, pero no es así. La verdad es que no tengo idea de cómo hablar durante las siguientes semanas de un reto que me he dado cuenta de que será muy repetitivo. Sobre todo, porque eso es lo que me dediqué a hacer esta semana: repetir letras conforme a los ejercicios que vienen en el libro.
No creo que sea muy relevante hablar de cómo voy trazando cada letra, aunque me ha gustado mucho hacerlo. Lo que sí puedo explicar, es que me sorprende ver cómo algo tan sencillo se me ha complicado bastante ya que me di cuenta de que tengo todo mal. Es decir, ¡no sé ni siquiera agarrar bien una pluma! Aunque eso tiene una explicación.
Yo soy una persona muy elástica que tiene hiperextensiones en las articulaciones. Es decir, que necesito muy poco entrenamiento en ballet, para poder hacer alarde de abrir las piernas en split (una pierna adelante y otra atrás) y squat (una pierna en cada costado). Sin embargo, esto no se reduce sólo a mis piernas, sino que también lo tengo en las rodillas, codos y en la mayoría de mi cuerpo. Esto es una ventaja ya que, al ser tan elástica, tengo menos riesgo de fracturarme con las caídas, pero también debo de estar cuidando mis articulaciones y no forzarlas, porque puedo generar lesiones fuertes.
El problema es que las hiperextensiones las tengo en casi todos los dedos de las manos, a excepción del dedo anular, por lo que, si yo señalo algún lugar, mis amigos me hacen burla volteando hacia otro lado ya que mis dedos se ven curvados y panzones. Debido a esta situación, es que he generado muy malos hábitos por lo que no agarro bien las plumas; puesto que lo he hecho de la manera que me ha parecido más cómoda. No encuentro una manera de representar la forma que adoptan mis manos al tratar de escribir, quizás lo más cercano sería decir que parecen un puño a punto de tocar una puerta con los nudillos. De ahí que en esta semana en que he estado batallando por agarrar la pluma de la manera correcta, he sufrido bastante. Las plumas se me resbalan de las manos, he manchado las hojas de los cuadernos y hubo una que descompuse, ya que me recargué tanto en ella que la tinta terminó por no salir de ninguna manera. Espero que las siguientes semanas pueda mejorar este problema, pues una de mis aspiraciones es escribir con una pluma fuente sin destrozarla como ya ha ocurrido anteriormente.
Otra de las situaciones con las que me enfrenté, es que voy muy lenta. Apenas hice la mitad de las letras del alfabeto. Debo aclarar que hago una hoja completa por cada letra en mayúscula y minúscula, pues es necesario que haga muchas repeticiones para contrarrestar los hábitos generados por tantos años de malos trazos. Sé que conforme avance el tiempo y ponga más empeño en la práctica, este problema se irá corrigiendo, por lo que mi escritura llegará a ser más fluida. Así que no me quejo.
Lo que sí descubrí es que me gusta escribir ya que me proporciona tranquilidad y un grato entretenimiento. Espero no ofender a nadie con lo que voy a mencionar, pero me genera el mismo entretenimiento y tranquilidad que hacer manualidades. Tengo una madre a la que le encanta hacerlas y hemos compartido muchas experiencias al respecto, por lo que he incursionado en muchas. En el caso de la caligrafía, el practicarla me permite enfocarme en lo que estoy haciendo. Es decir, no me sirve como distracción, sino que me permite pensar de una manera relajada en distintas soluciones, para resolver los pendientes que tengo, ya sean laborales o en la casa. Esto me sorprende un poco, ya que yo soy una fiel partidaria de la escritura terapéutica que consiste en escribir sobre algún problema que se tenga, con el fin de encontrar alguna solución, o con el objetivo de desahogar los sentimientos que se tienen guardados para que no le hagan daño a uno. Pero la caligrafía también me está funcionando. Ciertamente no estoy resolviendo conflictos emocionales con ella, pero sí me está permitiendo tomar decisiones importantes respecto a mis actividades diarias.
En conclusión, esta semana tuve tres avances:
- Avancé hasta la letra “m” del alfabeto, por lo que espero terminarlo para la próxima semana, ya que son muchos ejercicios los que vienen en el libro y ese es sólo el inicio. Pero tengo paciencia al respecto.
- Descubrí que algunas cosas de las que están mal en el presente suelen venir mal desde mucho antes y a menudo el error está donde menos lo imaginamos. Como en el caso de mis trazos, que están mal desde la manera en cómo agarro la pluma y eso lo he tenido de toda la vida, por una cualidad que tengo en las hiperextensiones.
- Descubrí que hacer esta actividad me permite reflexionar más a fondo sobre mis pendientes del diario, lo cual me estimula a seguirla practicando.
Así que, aunque no sepa sobre qué hablar en los post de un reto que es sumamente repetitivo, puedo aseverar que en mi caso si está generando buenos resultados. Por lo que continuaré desarrollándolo mientras pienso qué más escribir y muestro mis avances, con la esperanza de algún día llegar a tener una letra como la que se muestra en la foto de esta entrada.