Procrastinaciones

Cuando tu letra te delata…

el
abril 7, 2019

Iniciando

Se dice que “la forma en que se escribe refleja la personalidad” o, al menos, esa es la premisa principal con la que trabaja la grafología, que es una disciplina que pretende describir las características del carácter de un individuo a través de los trazos de su letra. Para algunas personas esta es una ciencia y, para otros, una pseudociencia. Sin embargo, yo no me atrevo a determinarlo ya que no poseo los conocimientos ni las bases mínimas para formarme una postura al respecto.

No estoy segura de que se pueda comprobar si mi letra refleja que soy una persona mentalmente hiperactiva, que le gusta meterse en todo y hace lo que le venga en gana. Tampoco puedo saber si mi letra puede determinar que me siento gorda, si soy una persona negativa o si ando de malas en ese día (bueno, hay veces que sí refleja que ando estresada, sobre todo cuando soy capaz de romper la punta de una pluma fuente mientras estoy “escribiendo”). Pero hay algo que me parece que si puede determinar: que he sido una persona descuidada, sobre todo conmigo misma.

Quizás uno puede ser permisivo y decir “tengo mala letra, pero no es tan importante” y puede andar cómodamente por la vida, escribiendo con trazos que sólo uno -a veces- puede entender. Sin embargo, cuando uno se ve en la necesidad de escribir un recado a alguien y la otra persona, por más que intente descifrarlo, no lo puede entender; es cuando se denota que una buena letra sí importa y mucho, pues el escribir no es sólo para expresarnos, sino también para poder comunicarnos con otras personas y, si este proceso es interrumpido, entonces la comunicación no se efectúa.

Podría decirse que en estos momentos en que todo es electrónico y los mensajes se envían por un texto, el cual se escribe en un teclado, tener una buena letra ya no es relevante dado que tenemos esos sustitutos que nos facilitan la vida al mil. Sinceramente, eso es un pretexto, ya que sólo resalta más el descuido y la pereza que uno tiene para hacer bien algo tan básico. Además, no se tiene la garantía de que los aparatos siempre van a tener batería, van a funcionar o se va a tener acceso a ellos.

En mi caso particular, he sufrido varias veces los estragos de mi mala letra, pues ya me ha ocurrido que la gente no entienda lo que escribo y eso me daba pena (por lo que evitaba dar cualquier instrucción por escrito). Muchas veces me llegó a pasar que la gente me pidiera amablemente que les descifrara mis garabatos. Sin embargo, el colmo fue conmigo misma. Pues, hace unos días, debido a mi trabajo, tuve que ir a los tribunales para tomar unos apuntes de algunos datos que me había dado un trabajador del Archivo. Lo hice rápidamente, ya que era un trabajo urgente e importante. Cuando llegué a la oficina, al momento de usar esos datos … ¡NO PUDE HACERLO! Por más que me esforzaba en entender y recordar, no pude descifrar lo que yo misma había escrito y eso sí fue un problema. Afortunadamente tengo una jefa comprensiva y me dijo que volviera al día siguiente. Pero no pude evitar las consecuencias, pues quedé mal en mi trabajo, atrasé el proyecto, se me duplicaron las actividades ya que hay cosas que se deben sacar en fechas previamente establecidas, tuve que cancelar una cita con mi novio y un café con unos amigos… En fin, tuve que asumir muchas consecuencias por no tener una buena letra.

Así que, derivado de este problema, he decidido aplicarme las siguientes 12 semanas en mejorar mis garabatos. He estado buscando en Internet algunas plantillas que me sirvieran para trabajar en ellas, pero no me sentí muy convencida ya que, dado que llegué al punto en que ni yo puedo entender mi propia letra, concluyo que lo que necesito es un curso completo de aprender a escribir, algo así como palitos y bolitas. Es por ello que opté por comenzar por el principio, es decir, desde la primaria, razón por la cual compré un libro de letra script.

Quizás suene bastante absurda esta decisión, pero más vale asumir que es algo que no tengo bien asimilado ya que no lo practiqué lo suficiente; por lo que es preferible dejar de lado el ego de mujer adulta fea, fuerte y formal, e iniciar desde las bases, en lugar de volver a complicarme el trabajo (y la vida), como me ocurrió. Así que fui a la librería, vi varios libros y elegí uno que es para niños de 6º de primaria. No lo elegí para niños más chicos ya que vi que muchos ejercicios se repetían en el de último grado. Además de que sólo tengo 13 semanas para superar el reto y tener una letra medianamente decente.

Volviendo al tema de la grafología. Le comenté a mi mamá mi decisión de mejorar mi letra (a lo cual se puso sumamente feliz, mucho más que cuando me gradué de la carrera). Después de su euforia inicial, me dijo que, según la teoría grafológica, cuando se cambian los trazos de la letra, también se tiene un cambio en la personalidad, por lo que espera que este cambio sea positivo para mi persona. Por mi parte, no sé si esto sea cierto o no. Quizás haya un cambio en mí, pero no sé si se deba a la manera de mis trazos; sino que más bien considero que el mejorar mi letra puede influir directamente en mi autoestima, puesto que ya no me dará vergüenza, con lo que habré corregido una falla que tengo en mi y optimizaré mi vida (y mis recursos individuales y sociales) a futuro. Además de que ya no me dará pena escribir.

La forma como pretendo mejorar mi letra es la siguiente:

  1. Comprar un libro de escritura Script
  2. Resolver los ejercicios en un cuaderno aparte.
  3. Repetir los ejercicios las veces que sea necesario.

Semana con semana estaré mostrando mis avances, espero que el proceso no sea muy aburrido, aunque debo reconocer que me emociona la sola idea de iniciarlo. Así que veamos qué tal se mejora mi letra, mi vida y hasta mi personalidad.

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