Gagaku o Música de la Corte Japonesa
Para entender una cultura es necesario aprender varias cosas: su idioma, ya que nos da claridad acerca de sus intereses, así como las influencias que han tenido; sus creencias religiosas, pues ellas nos proporcionan información sobre su concepción del mundo y sus relaciones personales y, entre otros, sus artes, pues en ellas se manifiesta tanto el sentir de esa sociedad como aquello que querían reflejar ante el mundo.
Bajo este criterio, es que me aventuré a conocer un género musical completamente nuevo para mí: el Gagaku, que podría decirse que es la música clásica japonesa y va acompañada de danza y vestuarios, cuyo fin es hacer una representación para la corte imperial japonesa. Como su nombre lo indica, Gagaku es una “música elegante” que existe desde hace aproximadamente 13 siglos y, aunque ha tenido una evolución constante e incluso hay compositores modernos, no pierde la esencia tradicional de su origen.
Su interpretación consiste en la emisión de sonidos prolongados y enfáticos, que a su vez se mezclan con otros sonidos, pero no se fusionan. Su ritmo inicia de manera lenta y poco a poco, de manera casi imperceptible, va acelerándose. Toda esta “armonía” refleja la exquisitez y sencillez características del arte y creencias japonesas.
Para su interpretación, se utilizan diversos instrumentos como el hichiriki (oboe de doble lengüeta), el ryūteki (flauta transversa hecha de bambú), el sho (organillo de boca que representa al canto del ave fenix), la gakubiwa (laúd de madera), el gakuso o koto (cítara de origen chino) y el wgon (cítara de origen japonés). Todos estos instrumentos son tradicionales y la música se toca bajo los parámetros de la música japonesa, es decir, bajo escalas pentatónicas (o de cinco sonidos), es por ello por lo que puede ser un poco difícil escucharla para las personas que han crecido escuchando música bajo los parámetros de las escalas occidentales e incluso para aquellos que consideran tener un oído entrenado, ya que escuchan música de medio oriente. De ahí que se recomienda escuchar las melodías más de una vez, para posteriormente degustarla.
De acuerdo con el portal “Gagaku Project – CCRMA”, este género se clasifica en tres categorías:
- Kuniburi-no-utamai: consiste en cantos de canciones primitivas japonesas, con acompañamientos de origen nativo.
- Kangen y bugaku: que se refiere a la interpretación conjunta de música y danza provenientes de Asia.
- Saibara y rôei: que es música vocal con textos en japonés (saibara) y en chino (rôei), y que fue desarrollada durante los siglos IX y X.
Todas estas categorías tienen sus secciones y su instrumentación, por lo que puede verse que este género es bastante estructurado y, para un melómano entusiasta y con oído más experimentado en la música oriental, puede ayudarle a comprender mucho mejor la interpretación de cada una de las melodías de los diferentes discos que se pueden encontrar en internet.
Reconozco que es un género que tuve que escuchar más de una vez para acostumbrarme a las nuevas armonías, pues es totalmente nuevo para mí. Sin embargo, a pesar de mi falta de educación sobre música de oriente, reconozco que me gustó lo suficiente para aventurarme a conocer nuevas melodías de éste género, con la intención de comprenderlas un poco más.